Sesquilé a la vista

Por fortuna, la casa de mis abuelos, que era la de los abuelos de mi mamá, sigue en nuestra familia.

Los años y las diferentes dificultades económicas por las que mi familia ha pasado, hicieron que Sesqui se convirtiera en ese lugar seguro.

Muchas veces se ha visto la necesidad de venderla, pero varias razones lo han impedido.

Ayer que estuvimos corriendo en el pasto, viendo a las ovejas, los conejos, el perro y el gato con mi hija, di gracias que ahí seguía y nosotros también.

Tener un sitio así, en esta época de pandemia, es muy valioso. Lo atesoro cada segundo. Y ahora, que no hay restricciones para viajar, será el momento de usarla cada vez mas.

COVID: Lo que añoro y lo que se me pasa

Digamos que en esta casa, tenemos a la policia de la bioseguridad al 100% en mi cabeza. Mi enorme gusto por seguir las normas, hace que para mi la bioseguridad sea el mundo seguro en el que me muevo.

No obstante, dudo permanentemente. Veo post en facebook, en los grupos en los que estoy, miro fotos en instagrama de personas en sus fincas en tierra caliente, oigo historias de fiestas o amigos, pienso en la importancia de seguir la vida y volver a lo que éramos antes. Y dudo.

Acá por lo menos, tenemos zapatera, una zona de cuarentena donde se dejan las cosas hasta que nos acordamos que llegaron. No entra nadie de afuera diferente de la nana que viene un par de días a la semana a ayudarnos con algo de oficio y con mi hija. En casa está mi mamá, que es quien está al frente del área de gestión de la niñez. Y ya. Somos 4: mi esposo, mi hija, mi mamá y yo que llevamos encerrados desde marzo.

Añoro ir a la finca en Sesquilé y en Apulo. Añoro ir al centro comercial de compras: no es igual por internet… Añoro oir mis audiolibros en el commute de ida y vuelta a mi casa. Añoro salir a almorzar o comer. Añoro ir al salón de belleza. Lo añoro, pero pienso en mi mamá que es población vulnerable por ser mayor, tener hipertensión y ser diabética, y se me quitan las ganas. Pienso en mi hija chiquita, y se me pasa, Pienso en mi esposo, y se me pasa.

Y se me pasó.

Esperemos salir de julio y llegar a agosto. Esperemos que la cura llegue en diciembre. Esperemos que nos vacunen.