Nos vamos a Cartagena… ¿Qué llevar?

Todos los años se hace el Congreso de Infraestructura en Cartagena. Es un gran plan en mi oficina asistir, y siempre va una gran grupo de personas. El año pasado fui con mi barriguita con mi bebé… fue deli, pero me perdí la mitad del congreso, por andar durmiendo y escapando de los mosquitos…

Este año con mi bebé, hicimos un gran paseo familiar mi asistencia al congreso. claramente no quería ir sin ella, por lo que en vez de quedarme en un super hotel, pedí esa platica en la oficina y la puse en parte de pago para alquilar un apartamento en Morros, que es por la zona del Hotel Las Américas, que es donde usualmente me hospedaba.

Como soy una freak de las listas, y tener todo anotado me da seguridad, hice una lista de qué llevar en la maleta de mi bebé. En la lista está subrayado en verde lo que debe ir en maleta de mano, porque no podríamos darnos el lujo de mandarla por equipaje, y que la maleta se demore en llegar.lista-cartagena-cristina

Navidad, dulce dulce Navidad

Tisk

Por fin llega mi época favoritísima del año!

Realmente, solo celebrarla en diciembre, hace que no rinda la felicidad que me trae tener navidad. Este año está engallada, porque viene con Cristina… hace muchos años en mi familia no tenemos niños en Navidad. Bueno, por el lado de mi esposo usualmente viene mi cuñada con su hijita y esposo, pero la celebración de la Navidad en su casa no es igual…

Tener a mi bebé hará de esta Navidad, una mas especial e inolvidable que todas las otras que he vivido. Incluso las Navidades con mi esposo, que han sido ya varias y fueron lo máximo, serán opacadas por las que vienen… es que tener la alegría de mi angelito, ver su cara al mirar el árbol lleno de luces, verla jugar con su pesebre para niños, cantarle villancicos…

Por eso en mi casa ya hay Navidad. Desde Noviembre, y será hasta Enero. Porque los meses no son suficientes para celebrar la Navidad!

Se acabó la lactancia

Fue un día que pensé que llegaría mucho más lejos. Mi esposo y mi mamá saben que peleé con las uñas por darle leche materna a mi bebé. Soñaba con ser una mamá medela. Darle la comida más importante de la vida a mi bebé era mi sueño.

No lo logré. Fue muy difícil poder darle lo que alcancé. No fue suficiente y siempre tuve que complementar con fórmula a mi hija. Eso me martirizó. Fue pesadísimo emocionalmente. Fui un fracaso. Pero ya lo asumí y debo aprender a vivir con eso. 

Se me acabó la licencia de maternidad y el periodo de vacaciones que tenía guardado para estar con mi bebé. Y con ese periodo también se acabó la leche… desde los 3 meses y medio de mi bebé más o menos, empezamos a reemplazar las tomas del día con fórmula, todo de la mano de la pediatra de mi hija. Mi bebé lo aceptó súper bien, pues ya estaba acostumbrada al tetero y a la fórmula. Esa disminución en la demanda disminuyó la oferta, contrariando radicalmente las leyes de la economía… ja!

Llega el fin y siento entre felicidad y tristeza. Es como nostalgia. Empezaré dentro de poco a descongelar las onzas de leche que tenía en el congelador y cerraré el ciclo. 

Esta es otra parte de mi vida que es probable que no vuelva a experimentar. No sabemos con mi esposo aún si tener más bebés, entonces es incierto si tenga que pasar por esto otra vez y si de los aprendizajes que tuve, tenga oportunidad de aplicar las lecciones aprendidas. 

Me va a hacer mucha falta tener a mi bebé abrazada mientras le doy de comer. Darle algo que solo yo, por biología, podía darle. Bueno, realmente creo que estoy más triste que feliz. Lo único bueno de terminar esta etapa es poder comer “normal”. Aún sueño con poder darle de comer. 

Kit de lactancia

La lactancia es un arte. Creo que estuvo muerto por muchos años, y hoy está en boga. Es más play ser mamá lactante que andar con una cartera de Celiné y botas gucci! Todas postean fotos de cómo se enorgullecen de dar pucheca en un restaurante y como todas nos indignamos cuando nos piden ir al baño, por qué a algún comensal del restaurante le molesta vernos la pucheca dentro de la boca del bebé. 

Lactar no es fácil. Me ha parecido una tarea ardua, que requiere mucha dedicación y paciencia. El amor con el que se hace es todo y creo que es la carita del bebé lo que hace que muchas sigamos en el intento. Ya he hablado de mi experiencia en otro post, y hoy quiero hacer un listado de todo lo que he necesitado para la travesía (diferente al tema sentimental). 

  1. Extractor. La verdad no sé de marcas. Yo uso el medela freestyle. Ni idea si sea mejor o peor, pero me ha funcionado. Al extractor le compré 3 juegos de partes para no estar lavando todo el día. Como no soy lechera, en cada extracción me sacaba entre una y dos onzas de ambas puchecas (nada) y a la nevera. 
  2. Empujones naturales. Tomo pastillas de fenugreek que me hacen oler como a cebolla (guacala), te de hinojo, te mothers milk, te de lactancia de la casa del te, como avena todas las mañanas con leche de almendras casera y blueberries.
  3. Muuuucha agua
  4. Para el dolor de las puchecas. Me he puesto bolsitas calientes, pads de gel frío, hojas de yerbabuena Frías, caléndula (que no la recomiendo porque me cambio el olor de la pucheca y mi bebe la rechazó!). Los protectores son súper importantes!!!! Tengo de tela, de silicona y de algodón para pegar en el bra
  5. Pezoneras! Suena terrible! Pero son la salvación de la lactancia! Sin ellas, yo hubiera tirado la toalla muy al comienzo! No recomiendan usarlas por periodos tan largos porque no dejan que se estimule bien el pezón, pero es un tema que cada mamá debe hablar con su obstetra
  6. Asesora de lactancia! En mi caso fue una señora. Esta mujer me ayudó como no saben. Me ayudó a ponerme a la bebé y organizar mi postura. Suuuuper recomendada!!!

Hand lettering

Durante la licencia de maternidad tuve que encontrar una actividad adicional que me permitiera relajarme y desconectarme de esa dura tarea de ser mamá. 

No es sólo porque para mí haya sido dura la lactancia o la recuperación de la cesárea. Es un cambio de vida tan fuerte y radical, sin vuelta atrás, que de vez en cuando un escape es necesario para recuperar la cordura.

Algunos hacen ejercicio, otros ven tv, otros comen o leen libros… Son muchas formas de manejar la ansiedad. Yo hago manualidades en el sentido más amplio de la palabra. No pude coser porque de verdad que mi cuerpo no se recuperó sino hasta el 2 mes… No tuve muchas ganas de tejer, entonces decidí aprender la moda de las planners que es el lettering (hand lettering y el brush lettering). 

Hice un par de cursos online de @llamaletters y de @amandaarneill y me encantaron y quedé enganchada. Es una actividad que es relajante, no demanda mucho cerebro y es repetitiva. Tres cosas que funcionan mucho cuando uno está rendido de dar pucheca, cambiar pañales, jugar con bebé y dormir a bebé. 

Me encanta practicar y espero poder seguir usando este hobbie ahora que entro a trabajar. 

Quitarle los pellejos y cortarle las uñas

Hay actividades de precisión extrema, pero lo usual es que una abogado no debe tener tanto cuidado con el bisturí. Ahora, si ese abogado es además una mamá, quien dijo “precisión de cirujano”…

Cristina está viva (como dice mi mamá), tiene mocos, le crecen las uñas y le salen pellejos… La cosa es que como es una bebé, la limpieza le corresponde a sus papás. Entonces empecemos por ahí.

Mi esposo, al igual que yo, es abogado. Punto en contra para la precisión de cirujano. Mi esposo es poco dado a la precisión de esas pequeñas cosas, y como es a mí a la que Cristina rasguña mientras come, en su afán frenético de zombie comelón, pues le tocó la tarea. 

Tengo un corta uñas de bebé con lupa. Lo tenía en mi lista de showers y me lo regalaron. No lo he usado. Jajaja. Preferí usar mi fiel compañera la lima masglo. Entonces me toca esperar a que cris de alguna forma se profundice y se duerma, y en ese momento, y contra el consejo de que “mientras bebé duerme, mamá duerme”, me quedo pendiente y le limo las uñas. Creo que he llegado hasta a limarle los dedos ja ja ja. 

Pero con los pellejitos es otra cosa. Lo que he hecho ha sido, después del baño, en donde procuro meterle varias veces sus manitas en el agua caliente, le humecto sus manitas con la misma crema de cuerpo burts bee baby y le paso la lima masglo por los deditos. Eso me ha funcionado… Es que no soy capaz por nada del mundo mundial de usar un corta cutícula. 

Lactancia, y como sigo muriendo en el intento

En mi familia soy conocida por ser el Tesoro del saber. Me encanta investigar todo, y claramente desde el embarazo, la investigación de la lactancia no pudo quedarse atrás. 

Le pregunté a mis amigas y no tan amigas, leí cuanto blog, página de internet y libro me encontré, llené mi pinterest de tips para la lactancia y como incrementar la producción, contraté asesora de lactancia. En fin, hice todo lo que una buena “madre de familia”, en el sentido más jurídico del mundo, pudo haber hecho. Mejor dicho, tengo EL KIT DE LACTANCIA, del que después hablaré, y que me ha ayudado a no haber muerto antes en el intento y seguir, como zombie, pero seguir. 

Y acá fue donde la naturaleza me hizo una mala jugada. Definitivamente no soy Holstein. No me sale casi leche y tengo que complementar a mi bebé con fórmula. Claro, eso no hubiera sido problema hace unos 30 o 40 años cuando la fórmula estuvo en su boom y ante la menor dificultad, los doctores secaban a las mamás y les mandaban una fórmula debajo del brazo. 

Pero obvio, hoy en día la lactancia materna está de moda, y con toda la razón, junto con la libre demanda. Entonces, de las 10 veces al día que pienso en botar la toalla, 15 veces me siento mal y me llega un cargo de conciencia horrible. Me siento mal de querer secarme la leche, me siento mal porque en la noche solo le doy leche materna en tetero a mi bebé y logró descansar, me siento mal porque debería ser comprometida con el desarrollo de mi bebé, y a los ojos de la lactancia no lo sería si dejara de hacerlo, simplemente me siento mal.

Por otro lado, Me da mamera cuando la gente me dicen que no desfallezca, que voy a lograrlo, que siga insistiendo, que no hay mejor momento entre una mamá y su bebé que cuando se está lactando, que tenga fuerza porque es el mejor regalo que puedo hacerle a mi bebé. Ahora, también me da rabia cuando las señoras mayores me dicen que para que tanto esfuerzo si sus hijos o nietos fueron criados con fórmula y “mírelos que están perfectos!”, como si el esfuerzo no valiera. 

Son sentimientos encontrados de querer parar y seguir al tiempo, que hicieron que no disfrutará de las primeras 6 semanas de mi bebé. Hoy que ya vamos para los dos meses, ya los tengo más controlados. 

Siempre he sido consiente de no compararme con nadie, cada persona es un individuo y tiene desarrollos diferentes, personal y profesionalmente… Pero es que es imposible evitarlo, me siento bombardeada por información de otras mamás, otros bebés y otras lactancias. 

Miro con envidia a las mamás que se preguntan qué hacer con toda la leche que les sale y piden tips para armar un banco de leche. Me da envidia ver cómo hay mamás que no complementan a sus hijos con fórmula. Me da envidia que hay bebés que no son intolerantes a la lactosa de su mamá y la mamá no tiene que hacer una dieta especial.

Por ahora seguiré como una zombie de la lactancia, haciendo todo lo que se pueda por mi bebé con el mayor amor del mundo y peleando con los sentimientos negativos que me ha traído.

Es muy difícil la lactancia, pero más lo es haber tenido expectativas de éxito y no lograrlo. 

Hacer la noche

Ahora con la bebé me he cerciorado del momento del día y la noche, y las correspondientes actividades que uno hace en uno y otro espacio de tiempo. Siendo adulto, indistintamente, se hacen casi que las mismas actividades de día que de noche… Ya no hay diferencia entre hacer mercado, ir al gimnasio, hacer compras, ver tv, viajar, etc., durante el día o durante la noche. El mundo ahora nos ofrece la posibilidad de hacer potencialmente cualquier actividad, sin importar la hora. 

Pero eso es diferente para los bebés, o al menos así podríamos hacérselo sentir a los bebés para que regulen su reloj biológico interno. Para un bebé debería ser claro que el día es para jugar, cantar, reír, bailar e interactuar con mamá, y la noche es para dormir, descansar, y quedarse quieticos.

Así fue que hablando con mi prima, que estuvo de visita conociendo a la bebé, me contó sobre el hacer la noche

Hacer la noche no es más que, luego de las 6pm debe oscurecerse el cuarto o tener luz muy ténue, hablar en susurros, interactuar con el bebé lo mínimo, de manera que sienta que hubo un cambio respecto al día, que debe estar cargado de estímulos (canciones, conversaciones, juegos). Muchas mamás pueden empezar esta rutina con un baño relajante con esencia de lavanda, que marque la rutina. Yo aún no he bañado a Cris por la noche, entonces no sé si funcione. 

En mi experiencia, ha funcionado súper. Las tomas de las 7pm, 10pm y 2am se han vuelto rápidas y eficientes.  It’s business.

Qué se necesita?

  1. Empiezo con el cuarto oscuro, máximo con nightlight (se puede descargar una app al cel) o con la luz de una lámpara de mesa de noche. Por mi parte a las 7pm tengo lámpara de mesa y a las 10pm y 2am con luz del celular.
  2. Hago un cambio de pañal. En este punto si es que hay que verle el lado bueno a todo. Cris hace número 2 una vez al día, usualmente en la tarde. Entonces el cambio de pañal es rápido. 
  3. Doy leche y fórmula en tetero. Como mi objetivo es aumentar la demanda, durante el día y la noche me extraigo leche. Eso da unas 6onzas al día. Esas se las doy a Cris en la noche. Dependiendo de cuánto es mi leche le doy o no fórmula. Ambas con tetero. La bebé está muy dormida para chupar pucheca a esas horas.
  4. Saco gases.
  5. De nuevo al sobre. La acuesto. Usualmente esta profunda. Si llegara a despertarse la arrullo un rato a oscuras y listo. 

Y ustedes qué técnicas o trucos tienen para la noche?

El post parto de la cesárea 

Es verdad que todas las mujeres somos diferentes. He sabido de algunas que el mismo día de la cesárea están de pie y desesperadas por salir de la clínica y estar acostadas. También he sabido de otras que tienen que botar la leche que les sale, porque es mucha y el bebe no la recibe…  A todas ella felicitaciones!!! Son unas duras y me quito el sombrero. 

Mi historia es diferente. 

Primero, mi parto fue por cesárea, y no por gusto, sino porque tenía placenta previa y tuve un par de sangrados en los últimos meses… Eso implicó que en la cirugía todos estaban pendientes de si se iba necesitar la sangre que me había autorizado la preparada.

Segundo, la anestesia es súper estresante… Es que mi barriga era tan grande que no me podía poner en la famosa posición fetal, entonces entre el anestesiologo y una enfermera me empujaba cada uno de un lado… La anestesia me dio nauseas y un frío tenaz durante tooooda la cirugía, y casi no se me despiertan las piernas.

Tercero, como toda mamá quería tener el skin-To-skin, pero por la gravedad de mi cesárea, me tuve que conformar con un beso cuando la bebé salió de la barriga y otros dos cuando se la iban a llevar al área de neonatales porque estaba “aleteando” (eso es que no estaba respirando suficientemente bien.

Cuarto, cuando lo esposo me la pasó por primera vez, y me dijeron que “me la pusiera”, pues me la puse, pero de una forma tan burra, que yo creo que la bebé nunca tomó el dichoso calostro. Además, nos tocó complementarla con una jeringa que nadie nos enseñó a usar… Eso después implicó que se bajó un montón de peso!

Quinto, la cirugía me dio durísimo, no podía ni pararme el segundo día, además, se me infectaron un par de puntos porque resulté alérgica al acero de las grapas! Una en un millón!

Obvio que me hubiera gustado un parto de película, pero ese fue el que tuve y el que me llevo de recuerdo. No mal recuerdo, pero sí una “vertiginosa” experiencia.