Nos vamos a Cartagena… ¿Qué llevar?

Todos los años se hace el Congreso de Infraestructura en Cartagena. Es un gran plan en mi oficina asistir, y siempre va una gran grupo de personas. El año pasado fui con mi barriguita con mi bebé… fue deli, pero me perdí la mitad del congreso, por andar durmiendo y escapando de los mosquitos…

Este año con mi bebé, hicimos un gran paseo familiar mi asistencia al congreso. claramente no quería ir sin ella, por lo que en vez de quedarme en un super hotel, pedí esa platica en la oficina y la puse en parte de pago para alquilar un apartamento en Morros, que es por la zona del Hotel Las Américas, que es donde usualmente me hospedaba.

Como soy una freak de las listas, y tener todo anotado me da seguridad, hice una lista de qué llevar en la maleta de mi bebé. En la lista está subrayado en verde lo que debe ir en maleta de mano, porque no podríamos darnos el lujo de mandarla por equipaje, y que la maleta se demore en llegar.lista-cartagena-cristina

Kit de lactancia

La lactancia es un arte. Creo que estuvo muerto por muchos años, y hoy está en boga. Es más play ser mamá lactante que andar con una cartera de Celiné y botas gucci! Todas postean fotos de cómo se enorgullecen de dar pucheca en un restaurante y como todas nos indignamos cuando nos piden ir al baño, por qué a algún comensal del restaurante le molesta vernos la pucheca dentro de la boca del bebé. 

Lactar no es fácil. Me ha parecido una tarea ardua, que requiere mucha dedicación y paciencia. El amor con el que se hace es todo y creo que es la carita del bebé lo que hace que muchas sigamos en el intento. Ya he hablado de mi experiencia en otro post, y hoy quiero hacer un listado de todo lo que he necesitado para la travesía (diferente al tema sentimental). 

  1. Extractor. La verdad no sé de marcas. Yo uso el medela freestyle. Ni idea si sea mejor o peor, pero me ha funcionado. Al extractor le compré 3 juegos de partes para no estar lavando todo el día. Como no soy lechera, en cada extracción me sacaba entre una y dos onzas de ambas puchecas (nada) y a la nevera. 
  2. Empujones naturales. Tomo pastillas de fenugreek que me hacen oler como a cebolla (guacala), te de hinojo, te mothers milk, te de lactancia de la casa del te, como avena todas las mañanas con leche de almendras casera y blueberries.
  3. Muuuucha agua
  4. Para el dolor de las puchecas. Me he puesto bolsitas calientes, pads de gel frío, hojas de yerbabuena Frías, caléndula (que no la recomiendo porque me cambio el olor de la pucheca y mi bebe la rechazó!). Los protectores son súper importantes!!!! Tengo de tela, de silicona y de algodón para pegar en el bra
  5. Pezoneras! Suena terrible! Pero son la salvación de la lactancia! Sin ellas, yo hubiera tirado la toalla muy al comienzo! No recomiendan usarlas por periodos tan largos porque no dejan que se estimule bien el pezón, pero es un tema que cada mamá debe hablar con su obstetra
  6. Asesora de lactancia! En mi caso fue una señora. Esta mujer me ayudó como no saben. Me ayudó a ponerme a la bebé y organizar mi postura. Suuuuper recomendada!!!

Lactancia, y como sigo muriendo en el intento

En mi familia soy conocida por ser el Tesoro del saber. Me encanta investigar todo, y claramente desde el embarazo, la investigación de la lactancia no pudo quedarse atrás. 

Le pregunté a mis amigas y no tan amigas, leí cuanto blog, página de internet y libro me encontré, llené mi pinterest de tips para la lactancia y como incrementar la producción, contraté asesora de lactancia. En fin, hice todo lo que una buena “madre de familia”, en el sentido más jurídico del mundo, pudo haber hecho. Mejor dicho, tengo EL KIT DE LACTANCIA, del que después hablaré, y que me ha ayudado a no haber muerto antes en el intento y seguir, como zombie, pero seguir. 

Y acá fue donde la naturaleza me hizo una mala jugada. Definitivamente no soy Holstein. No me sale casi leche y tengo que complementar a mi bebé con fórmula. Claro, eso no hubiera sido problema hace unos 30 o 40 años cuando la fórmula estuvo en su boom y ante la menor dificultad, los doctores secaban a las mamás y les mandaban una fórmula debajo del brazo. 

Pero obvio, hoy en día la lactancia materna está de moda, y con toda la razón, junto con la libre demanda. Entonces, de las 10 veces al día que pienso en botar la toalla, 15 veces me siento mal y me llega un cargo de conciencia horrible. Me siento mal de querer secarme la leche, me siento mal porque en la noche solo le doy leche materna en tetero a mi bebé y logró descansar, me siento mal porque debería ser comprometida con el desarrollo de mi bebé, y a los ojos de la lactancia no lo sería si dejara de hacerlo, simplemente me siento mal.

Por otro lado, Me da mamera cuando la gente me dicen que no desfallezca, que voy a lograrlo, que siga insistiendo, que no hay mejor momento entre una mamá y su bebé que cuando se está lactando, que tenga fuerza porque es el mejor regalo que puedo hacerle a mi bebé. Ahora, también me da rabia cuando las señoras mayores me dicen que para que tanto esfuerzo si sus hijos o nietos fueron criados con fórmula y “mírelos que están perfectos!”, como si el esfuerzo no valiera. 

Son sentimientos encontrados de querer parar y seguir al tiempo, que hicieron que no disfrutará de las primeras 6 semanas de mi bebé. Hoy que ya vamos para los dos meses, ya los tengo más controlados. 

Siempre he sido consiente de no compararme con nadie, cada persona es un individuo y tiene desarrollos diferentes, personal y profesionalmente… Pero es que es imposible evitarlo, me siento bombardeada por información de otras mamás, otros bebés y otras lactancias. 

Miro con envidia a las mamás que se preguntan qué hacer con toda la leche que les sale y piden tips para armar un banco de leche. Me da envidia ver cómo hay mamás que no complementan a sus hijos con fórmula. Me da envidia que hay bebés que no son intolerantes a la lactosa de su mamá y la mamá no tiene que hacer una dieta especial.

Por ahora seguiré como una zombie de la lactancia, haciendo todo lo que se pueda por mi bebé con el mayor amor del mundo y peleando con los sentimientos negativos que me ha traído.

Es muy difícil la lactancia, pero más lo es haber tenido expectativas de éxito y no lograrlo. 

Hacer la noche

Ahora con la bebé me he cerciorado del momento del día y la noche, y las correspondientes actividades que uno hace en uno y otro espacio de tiempo. Siendo adulto, indistintamente, se hacen casi que las mismas actividades de día que de noche… Ya no hay diferencia entre hacer mercado, ir al gimnasio, hacer compras, ver tv, viajar, etc., durante el día o durante la noche. El mundo ahora nos ofrece la posibilidad de hacer potencialmente cualquier actividad, sin importar la hora. 

Pero eso es diferente para los bebés, o al menos así podríamos hacérselo sentir a los bebés para que regulen su reloj biológico interno. Para un bebé debería ser claro que el día es para jugar, cantar, reír, bailar e interactuar con mamá, y la noche es para dormir, descansar, y quedarse quieticos.

Así fue que hablando con mi prima, que estuvo de visita conociendo a la bebé, me contó sobre el hacer la noche

Hacer la noche no es más que, luego de las 6pm debe oscurecerse el cuarto o tener luz muy ténue, hablar en susurros, interactuar con el bebé lo mínimo, de manera que sienta que hubo un cambio respecto al día, que debe estar cargado de estímulos (canciones, conversaciones, juegos). Muchas mamás pueden empezar esta rutina con un baño relajante con esencia de lavanda, que marque la rutina. Yo aún no he bañado a Cris por la noche, entonces no sé si funcione. 

En mi experiencia, ha funcionado súper. Las tomas de las 7pm, 10pm y 2am se han vuelto rápidas y eficientes.  It’s business.

Qué se necesita?

  1. Empiezo con el cuarto oscuro, máximo con nightlight (se puede descargar una app al cel) o con la luz de una lámpara de mesa de noche. Por mi parte a las 7pm tengo lámpara de mesa y a las 10pm y 2am con luz del celular.
  2. Hago un cambio de pañal. En este punto si es que hay que verle el lado bueno a todo. Cris hace número 2 una vez al día, usualmente en la tarde. Entonces el cambio de pañal es rápido. 
  3. Doy leche y fórmula en tetero. Como mi objetivo es aumentar la demanda, durante el día y la noche me extraigo leche. Eso da unas 6onzas al día. Esas se las doy a Cris en la noche. Dependiendo de cuánto es mi leche le doy o no fórmula. Ambas con tetero. La bebé está muy dormida para chupar pucheca a esas horas.
  4. Saco gases.
  5. De nuevo al sobre. La acuesto. Usualmente esta profunda. Si llegara a despertarse la arrullo un rato a oscuras y listo. 

Y ustedes qué técnicas o trucos tienen para la noche?

El japi berdi – happy birthday

Cuando recién quedé embarazada, empezaron los miles de consejos no solicitados de todas las personas, cercanas o no. Entre los miles de consejos, hubo uno que me pareció súper válido, que fue cantarle al bebé en la barriga. 

Claro, si uno ha tenido contacto con niños o bebés es fácil contar con un repertorio de rondas infantiles para cantar. Vienen los problemas, cuando los papás no tienen gustos musicales comunes, es decir que no siempre se saben ambos las mismas canciones, o cuando no se les ocurren rondas para cantar. 

Y es entonces en donde la improvisación toca a la puerta… Y a los papas solo se les ocurre el happy birthday para cantarle a la barriga en crecimiento.

Así, es que a Cristina le cantamos por 9 meses el cumpleaños todos los días. Y ahora que está por acá a nuestro lado, es la canción que más le gusta. La calma, la deja tranquila. Seguro que disfrutará cada cumpleaños al máximo…

PD. Los papas ya han bajado muchas rondas infantiles y poco a poco se las van aprendiendo, para variarle el repertorio al bebé.